lunes, 8 de mayo de 2023
Arquitectura bizantina
sábado, 6 de mayo de 2023
Cultura y arte
En los orígenes del Imperio bizantino existió una situación de diglosia entre el latín y el griego. El primero era la lengua de la administración estatal, en tanto que el griego era la lengua hablada y el principal vehículo de expresión literaria. La Iglesia y la educación utilizaban también el griego. A esto debe añadirse que algunas regiones del Imperio empleaban otras lenguas, como el arameo y su variante, el siríaco, en Siria y Palestina y el copto en Egipto.
Con el tiempo, el latín fue definitivamente desplazado por el griego, que, en la primera mitad del siglo vii, se convirtió también en la lengua de la administración imperial. Es significativo que ya en época de Heraclio el título de Augustus, en latín, haya sido sustituido por el de basiléus, en griego. El latín, sin embargo, continuó apareciendo en inscripciones y en monedas hasta el siglo xi.
La invasión del islam y la pérdida de las provincias orientales propiciaron una mayor helenización del Imperio. El griego hablado en el Imperio era el resultado de la evolución del griego helenístico, y suele denominarse griego medieval o griego bizantino. Existían grandes diferencias entre el lenguaje literario, deliberadamente arcaico, y el lenguaje hablado, la koiné popular, muy rara vez utilizada en la literatura.
jueves, 4 de mayo de 2023
Origen
martes, 2 de mayo de 2023
El término «Imperio bizantino»
La expresión «Imperio bizantino» (de Bizancio, antiguo nombre de Constantinopla) fue una creación del historiador alemán Hieronymus Wolf, quien en 1557 —un siglo después de la caída de Constantinopla— lo utilizó en su obra Corpus Historiae Byzantinae para designar este período de la historia en contraste con las culturas griega y romana de la Antigüedad clásica. El término no se hizo de uso frecuente hasta el siglo xviii, cuando fue popularizado por autores franceses tales como Montesquieu.
El éxito del término puede guardar cierta relación con el rechazo histórico de Occidente a reconocer al Imperio romano de Oriente como continuación legítima de Roma, al menos desde que, en el siglo ix, Carlomagno y sus sucesores esgrimieron el documento apócrifo conocido como «Donación de Constantino» para proclamarse, con la connivencia del papado, emperadores romanos. Desde esta época, en las tierras occidentales el título Imperator Romanorum ('Emperador de los Romanos') quedó reservado a los soberanos del Sacro Imperio Romano Germánico, mientras que el emperador de Constantinopla era llamado, de manera un tanto despectiva, Imperator Graecorum ('Emperador de los Griegos'), y sus dominios, Imperium Graecorum ('Imperio Griego'), o incluso Imperium Constantinopolitanus ('Imperio de Constantinopla'). Está de más decir que los emperadores en Constantinopla nunca aceptaron estos nombres. Esta distinción tampoco existió en el mundo islámico. El imperio bizantino fue conocido por los turcos como روم (Rûm, 'tierra de los Romanos') y sus habitantes como rumis, calificativo que por extensión acabó aplicándose a los cristianos en general, y en especial a aquellos que se mantuvieron fieles a su fe en los territorios conquistados por el islam.
El adjetivo «bizantino» adquirió después un sentido despectivo, como sinónimo de «decadente», debido a la obra de historiadores como Edward Gibbon, William Lecky o el propio Arnold J. Toynbee, quienes, comparando la civilización bizantina con la Antigüedad clásica, vieron la historia del Imperio bizantino como un prolongado período de decadencia. Influyó seguramente también en esta apreciación el punto de vista de los cruzados de los reinos de Europa occidental que visitaron el Imperio desde finales del siglo xi.
La visión de los bizantinos como hombres sutiles y frívolos sobrevive en la expresión italiana «discusión bizantina», en referencia a cualquier disputa apasionada sobre una cuestión intrascendente, seguramente basada en las interminables controversias teológicas sostenidas por los intelectuales bizantinos.
Argumento parte 1
La saga se inicia con The Fast and the Furious (2001), con un joven oficial de policía Brian O'Conner ( Paul Walker ) con la ayuda del...
-
Anabel estaba sentada a la mesa, con sus padres, disfrutando del maravilloso desayuno que habían preparado. —¡Está todo buenísimo! —exclam...
-
El 27 de abril de 1147, el papa Eugenio III , presente en Francia cuando partía la segunda cruzada , asistió al capítulo de la orden celeb...
-
En la historia del transporte público moderno lo primero fue el taxi , existe desde el año 1640 . En esta fecha el francés Nicolas Sauvag...



